“El sagrado instinto de no tener teorías”
Fernando Pessoa
Un espacio que intenta ser social
En la vida se gana, se pierde y se empata.
Por lo que podríamos afirmar, sin temor a la exaltación de los críticos, que la vida transcurre entre la sonrisa, el llanto y la resignación.
Así de simple parecen las cosas cuando uno las escribe.
Ante la falta de presencia mediática del virus H1N1 cabe preguntarse:
1. Si el accionar del Estado fue efectivo, impidiendo que el virus se propague.
2. Si el accionar del Estado fue negativo, ya que podrían haberse evitado más muertes
3. Si los medios dejaron de informar porque efectivamente el virus desapareció, o a la “gente” le dejó de interesar.
4. Si Don Julio, el quinielero de la esquina, ya me saluda con la mano porque cree que el virus desapareció o porque me tomó más confianza que hace unas semanas
5. Si hoy corremos el mismo riesgo de infectarnos que hace unas semanas.
6. Si sirvieron de algo las medidas “populistas” para la clase media argenta. (porque las recomendaciones eran: no ir al cine, ni al shopping, ni al teatro)
7. Si ya puedo comerme un matambrito de cerdo a la parrilla con mucho limón sin miedo a contagiarme.
8. Si los chosnos de los dueños de la fábrica del Tamiflú tienen asegurado su futuro.
9. Si llegaré a las 10 para poner un título entrador como “10 conjeturas pos gripe a”
10. No, no llegué
En Argentina no es habitual escuchar la palabra “Estado” como un colectivo que agrupa a personas dentro de un territorio que posee una entidad trascendente. Habitualmente escuchamos un colectivo menor, intrascendente, pasajero y exclusivo: “el Gobierno”. Este error termina perjudicando las políticas que ejecutan (cortoplacistas) y favorece el “gataflorismo” generalizado de la sociedad, que a la menor desavenencia quiere cambiar el Gobierno.
Y si de colectivos hablamos, pensar ese que han construido hace poco, “el campo” da para una tesis. Qué es “el campo”, quiénes son “el campo”. Desde “el Gobierno” se intentó instalar “la patronal agropecuaria” pero no dio resultado. “El campo” puede incluir hasta mi vecino y sus caniches torturantes, todo el mundo está invitado. “El campo” sos vos que comés carne, decían. Yo soy “campo” en la misma medida que soy “tabaquelero”, “gasista” o “plomero”.
Como decía mi querido Ludwig: “Estamos en lucha con el lenguaje; estamos en lucha por el lenguaje” O como dijo mi querido Mano: Todo se reduce a una palabra: palabra.
Lo había leído en el Le Monde Diplomatique de Junio; ahora, gracias a mi adorada mujer me llegó por correo.
Dice Ignacio Ramonet, Director de Le Monde diplomatique, España:
No se trata de una maldición del cielo ni de un azaroso dictado del destino. La epidemia de gripe A(H1N1) surgida en México tiene responsables concretos: el primer nombre propio es el de la empresa estadounidense Smithfield Foods Inc., la productora de carne porcina más importante del mundo. Varias investigaciones apuntan a los gigantescos criaderos de cerdos que esta transnacional posee en el pueblito mexicano de La Gloria –cuyas condiciones higiénicas y de hacinamiento son espantosas– como el origen del flagelo.
Más abajo:
Tres años antes, en marzo de 2003, la revista Science (6) ya había advertido que la gripe porcina estaba evolucionando en fase rápida a causa del aumento del tamaño de los criaderos industriales y del uso generalizado de antibióticos y vacunas. Los virólogos alertaban precisamente a México y a Estados Unidos del peligroso cóctel vírico que estaba por venir (7). Afirmaban lo siguiente: “Parece que después de años de estabilidad, el virus de la gripe porcina de América del Norte se halla en una fase de rápida evolución y cada año produce nuevas variantes”.
Hay poca evidencia de que este brote de gripe A(H1N1) sea, por el momento, más peligroso que las infecciones rutinarias de las cepas usuales de los virus estacionales, que cada año causan la muerte de entre 250.000 y 500.000 personas en el planeta. Sin embargo, según Science, el virus A(H1N1) parece mucho más contagioso que el de la gripe común. Otro elemento preocupante: ataca más a los jóvenes sanos. Por ejemplo, en La Gloria hubo el doble de niños de menos de 15 años contaminados, en comparación con los adultos. Según datos publicados en la web del New England Journal of Medicine (24), el 40% de los afectados tiene entre 10 y 18 años; y apenas el 5% tiene más de 50.
Rumsfeld se enriquece
La historia del Tamiflu, en estas circunstancias, no deja de ser sugestiva. Fue descubierto por la firma biofarmacéutica Gilead Sciences Inc., cuya sede se encuentra en Foster City, California. Gilead cedió los derechos de fabricación y de comercialización a la empresa multinacional suiza Roche, la cual le revierte el 22% de los beneficios anuales por las ventas de Tamiflu.
Es interesante notar que Donald Rumsfeld, el ex-secretario de Defensa del presidente George W. Bush y uno de los principales instigadores de la invasión ilegal de Irak (25), fue presidente de Gilead Siences Inc. desde diciembre de 1997 hasta hacerse cargo del Pentágono en 2001, y conserva un importante paquete de acciones.
El artículo completo: eldiplo.org

La ciudad británica de Brighton acoge una exposición que revela los dificiles comienzos de la reina del pop. Una interesante muestra que reúne las istantáneas originales que el fotógrafo Martin Scheiber tomó en 1979. Por aquel entonces Scheiber era profesor de la Universidad de Nueva York y necesitaba una modelo para sus alumnos de dibujo y allí apareció la diva quién aceptó posar por 30 dólares por sesión. Unas imágenes que fueron publicadas en 1985 cuando la cantante ya había alcanzado la fama y que ahora salen a la venta por 5.000 dólares.
Vi esta noticia en un diario de España, con fotos incluídas, y me sorprendió que no me sorprendiera. Entonces pensé en los diarios de Argentina y vi que en cualquiera de ellos es impensable publicar una foto de Madonna desnuda; en cambio en España, los desnudos en los periódicos son habituales. Y nadie se escandaliza.
A mí, confieso, me gustó encontrarme con esas fotos y ver la belleza de Madonna. Pero ya si la ve mi sobrinito de 6 años…. no sé.
Perdiendo el tiempo en internet me crucé con un buscador para niños, muy interesante, llamado KidRex, powered by Google.
Además de, por supuesto, permitir las búsquedas seguras filtrando cualquier resultado de contenido sospechoso (hagan la prueba buscando algo que un niño no debería buscar y se les aparecerá lo siguiente: Oops! Try again), también permite a los niños interactuar con el buscador (por ej, los dibujos de la portada son de niños-usuarios).
Ahora que las tecnologías avanzan vertiginosamente y nosotros vamos sucumbiendo a los deleites que ellas nos procuran con sus innovaciones prácticas, placenteras, útiles -o no-, efectivas -o no-, constructivas -o no-; ahora que nuestra vida está practicamente dominada por la dinámica tecnológica volvemos los ojos al ayer y recordamos algunas cosas que, a pesar de no pertenecer a nuestra amada era tecnológica, nos despiertan cierta nostalgia.
Pero no se preocupe, pare de sufrir, ahora esa tecnología tan maravillosa que determina nuestra vida también puede rellenar el agujero de las cosas bellas que despiertan nostalgia en su espíritu.
Por eso, cuando vaya de visita a la casa de su bisabuelo y sienta, por ejemplo, el olor a libro -sí, ¿lo recuerda?-, y evoque esos días dichosos de su infancia en el que no existían las computadoras ni los libros electrónicos y usted sostenía entre sus manos un kilo de papel, ¡ahora ya no lo hechará más en falta!
Usted puede adquirir por un módico precio nuestra nueva gama de productos: Smell of books

¿Cuáles son concretamente estos aromas? (Las descripciones y recomendaciones están extraídas de la web.)
Classic Musty Scent (‘Clásica fragancia a moho’): Para los que extrañan la agradable sensación de estornudar a cada vuelta de página. Literalmente “es como tener las obras completas de Shakespeare en una lata”. No apto para alérgicos.
Crunchy Bacon Scent (‘Fragancia a bacon crujiente’): “Una alternativa baja en colesterol para la lectura durante el desayuno”. No recomendada para vegetarianos. Además nos advierten que no está aceptada por la ley judía (no kosher).
Eau, You Have Cats (‘Fragancia, Usted tiene gatos’): Diseñada a partir del aroma concentrado de 20.000 libros de segunda mano. Para los que aman los libros y los animales por igual: “como tomar prestado un libro de la casa de la abuela”. Eso sí, para uso en lugares bien ventilados y, ojo, porque los gatos macho pueden reaccionar mal.
New Book Smell (‘Olor a libro nuevo’): Para los que disfrutan con el olor a libro recién salido de la imprenta, es decir, fragancia de papel, tinta y pegamento. Menos mal que nos advierten de que inhalar pegamento puede producir mareos y otros efectos secundaros…
Scent of Sensibility (‘Fragancia a sensibilidad’): ¿Eres un apasionado o, mejor, apasionada de las novelas de Jane Austen? Pues ésta es tu fragancia (especialmente dirigida a mujeres): una brisa con olor a violetas, caballos y popurrí. Para sentarse a leer junto al fuego con una taza de té caliente. Atentos a las recomendaciones de uso: para libros femeninos de ficción, no debe utilizarse con libros de no ficción como los de James Bond o Hunter S. Thompson.
La OMS declara la pandemia por la expansión de la gripe porcina
¿Seguimos con el tema de la gripe? ¿Puede ser que siga siendo nota de tapa?
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