Archive for the 'Personales' Category

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Me dieron ganas…

Me dieron ganas de hacer teatro;

de ir hacia la Autopista que va al sur;

de disfrutar la Niebla;

de estar a la noche en un lugar sin nombre;

de ver cine iraní;

de que alguien me recomiende 10 libros;

de leer Velando en la Noche de Cronin;

de que alguien se emocione con Ciudadela;

en fin, me dieron ganas de reafirmar quien soy.

Quizás sea por mis 26 años recién cumplidos.

Novedades en el Frente

El silencio de este blog no fue casual, sino más bien buscado. Quería darme (y darles) un respiro. Pero acá estamos de nuevo, y con novedades.

Los que siguen este espacio, y los que me conocen, sabrán que soy un defensor acérrimo de una teoría de la elección quizás inventada por mi mismo. Creo en mi capacidad de elegir, y en la de cada uno. Creo que en cada elección la persona se hace más (o menos) hombre según esa libertad ejercida se amolde a las necesidades de cada uno. Que hay circunstancias, que hay contextos, que hay….si, si, los hay, pero en últimas (últimisimas) instancias, todo depende de nosotros.

Se nos ha dado un tiempo; bien, qué carajo hacemos con eso, es decisión nuestra, nuestra, y solo nuestra. Cómo diseñamos nuestro futuro, cómo lo pensamos, cómo elegimos ir muriendo, y por qué.

Por supuesto, no se trata de que el azar (o Dios) no intervenga. Es evidente que bajo nuestras pequeñeces cotidianas hay algo (o Alguien) que está más arriba y va acariciando cada elección o sonriendo como un padre ante la tozudez del hijo de querer subirse a la mesa cuando sabe que se va a caer.

En este mix de elección y providencia conocí a mi novia.

En “La insoportable levedad del Ser” el personaje principal, que no recuerdo el nombre, decía que su pareja eran 6 casualidades. Le decía así para quitarle responsabilidad a la pareja; si son casualidades, nadie, ni tu ni yo nos debemos el uno a otro. Bien, cualquier pareja del mundo puede establecer sus 6 casualidades. Las de uno, cuando está enamorado, son las más inverosímiles y las que férreamente demuestran la intervención de una mano Poderosa. Un casamiento que no estaba por ir, un amigo que se queda dormido para festejar San Patricio, el ir solo a la fiesta, el que ella haya ido sola a la fiesta, en fin. Hasta que nos encontramos.

Es curioso como el amor se encuentra a la vuelta de la esquina. Luego de aquel casamiento, la salida siguiente, me entero que esta Sofía vivía a media cuadra de este Juan Carlos.

Y ahora resulta que nos casamos. Sí, a principios del año que viene. ¿Por qué? Y, porque sí, porque soy así, porque ella es así, porque nos gusta pensar la vida juntos.

La Mentira del Calentamiento Global

Si se está diciendo que la tierra se está calentado, por qué carxo el frío dura tanto!

La Vela Puerca en Córdoba: Entre el Perfume y el Porro

Bueno, ya todo pasó. Una vez más fuimos con Santela y Richard a ver la Vela Puerca a la Usina en la que presentaron su último disco El Impulso.

Hay mucho para contar; se nota, se palpa, se sabe que la banda creció, mudó sus formas primitivas y busca rumbo por nuevos horizontes. El tono de los temas nuevos hablan por sí solos, y ese tono fue el que predominó anoche. La Usina rebozaba. Estaba densa, completa, y en cualquier lugar uno se encontraba rodeado por algunas de las casi 7 mil personas que asistieron al evento.

Mención aparte merece el público, que fue lo que más me sorprendió: adolescentes, muchos, en masa,  y de toda clase y tipología. Me sentí viejo, pero con autoridad. La primera vez que ví La Vela Puerca estaba como estudiando los movimientos, asombrado, y cuasi extaciado (por la realidad, no por sustancias de tono verdoso y de olor dulzón). Anoche fue demasiado distinto. En fin, quizás sea una actitud de tribu, pero ¿qué me vienen a saltar estos que hasta ayer vieron Floricienta? Por momentos se extrañaba ese olor característico de los recitales; increíblemente había personas que se lavaban el pelo y usaban perfume.

La puesta en escena fue increíble. Mucho arte, un gran juego de luces, una escenografía cuidada y coherente con el arte del CD y la Web me impactaron. El sonido, sin palabras. La Vela sonó como nunca, resaltando cada arreglo a cada canción.

Sobre los temas que tocaron me quedé con sabor a poco en relación a las canciones de antes. María Conchita Ramiréz no se sentó en el banquillo de culpables; y la vida es así, te da sólo pa´ quitarte: José y su murga no aparecieron.

El recital fue de lo mejor, pero faltaron estas cositas que hicieron a los Uruguayos lo que son, al menos para mi. Siempre es malo generalizar.

El Mañana es HOY

Lo bueno de estar ocupado es que ya se me pasó el día, o al menos la mañana. Las 21 hs están muy cerca.

Muchas espectativas.

Mañana

manan.jpg

Mañana
Yo me pregunto cuándo va a ser
Mañana
Yo me pregunto cuándo va llegar
Mañana
Yo me pregunto cuándo, cuándo va a ser

Babel en Chiquito

Es Babel en chiquito. Minimalista. Apta para que un imbécil se amplifique, un poeta muestre su tirabuzón verbal, un ansioso su Don Juan o un goloso su personal receta del conejo.

Esteban Peicovich hablando de la web 2.0

A mi blog lo ven…

Comparto con Ustedes algunas estadísticas de mi blog, que es de todos.

03/07/07-02/08/07

- 312 Usuarios Únicos Absolutos

- 7.48 minutos promedios de permanencia en el sitio (hay mucha gente al vicio)

¿De dónde vienen?

Argentina / España / Colombia / USA, etc son los países desde donde se han acercado más usuarios. Lo curioso es que desde Finlandia ha venido una, de Japón otra y de Alemania otra.

¿Por qué vienen?

Bueno, esto puede responderse de varias maneras. No se trata de una pregunta existencia, sino sólo estadísticas para aquellos que les gustan los números:

Búsquedas en Buscadores Principales (Google, Yahoo, etc)

- La Nota sobre el Marketing de Proximidad puso el blog en los primeros resultados cuando alguien buscaba “marketing de proximidad”. En su momento estaba nº 1. Ahora, cuando todos han empezado a hablar, me desplazaron mucho.

- También la de Ramón Mestre también mandó primero a este blog con la búsqueda “Ramón Mestre Hijo”

- El dato curioso viene de la mano de las búsquedas “julio santela libro” provocada por los recurrentes comentarios de Santela.

En fin, un par de datos, un poco curiosos un poco aburridos. Como mi viernes.

Vómito Palabrístico

Hace unos años, cuando todavía no era del todo yo, escribí esto que les voy a mostrar. No es para refritarlo pero Santela me lo recordó e, imperiosamente, me ordenó que lo posteara.

Desde que leí un cuento de Cortázar, que no recuerdo el nombre, en el que dice algo así como “acarició la palabra comunicación y la devolvió al texto” siempre me gustó pensar que las palabras tuvieran voluntad propia. Esto salió como vino y no supuso ningún tipo de edición, o postrera reflexión. Como dijo en su momento mi gran amigo Mano “esto es algo fatuo, estéril, vacuo, y sin ningún tipo de relación con lo que uno pensó a la hora de sentarse a escribir”. Quedan debidamente advertidos. Pues, aquí el texto:

Simplemente una revelación:

Hoy escribí la palabra “Telefono!”. La miré y sentí que me miraba, era una cara! Tiene forma de cara intimidadora, esas dos “o”!, por Dios!, por poco me muero del susto y casi le digo todo lo que sé. Pero no, me sopobrepuse y pensé racionalente: No le tengo que decir nada, mirá si despues le cuenta a “Mensaje” y todo el mundo se entera.

Con las palabras hay que tener mucho cuidado. No vaya que, creyéndose Herederas de nuestra Racionalidad, tomen las palabras mas agresivas como armas y comiencen su Revolución. La Revolución de las Palabras. Sería un caos. Un caos caótico. “Protón” sería su jefe máximo; “Cuaderno”, “Sótano” y “Sifón” formarían parte del Estado Mayor. Sería apocalíptico. Lo racional de una palabra, que se define por su convencionalidad, por su órden lógico y por su sentido, sería cosa del pasado . “Protón” promulgaría antileyes, alteraría conceptos, y tomaría rehenes a palabras como “Alfil”, “Sinfonía”, “Ventana” y “Cielo” seguramente contrarias a su régimen.

Como dije, con las palabras hay que tener mucho cuidado. No vaya que a uno lo asalten y le hagan a uno escribir necedades.

Sueños Textuales

Sigo con los sueños textuales. Esta vez un nombre: María Victoria. Nada más.

Lo extraño es que es sólo eso, texto onírico. Veo cómo están dibujadas las palabras, nada más.

Debe ser que extraño a mi hermana.