Ayer en tuiter discutimos con @primolouis sobre la publicidad oficial a partir de la publicidad que realizó el Gobierno de la Provincia Córdoba con motivo del fin de año.
De los 166 artículos que tiene la nueva Ley de SERVICIOS DE COMUNICACION AUDIOVISUAL 26.522, que tan pocas ganas le ponen a su aplicación (tanto el oficialismo como la oposición), la “publicidad oficial” se nombra en dos oportunidades.
La primera mención se realiza en el artículo 72, en “Obligaciones de los licenciatarios y autorizados” y dice que:
ARTICULO 72. — Obligaciones. Los titulares de licencias y autorizaciones de servicios de comunicación audiovisual deberán observar, además de las obligaciones instituidas, las siguientes:
viii) La(s) pauta(s) de publicidad oficial que recibiera el licenciatario, de todas las jurisdicciones nacionales, provinciales, municipales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, detallando cada una de ellas.
La segunda oportunidad en la que la ley menciona la “publicidad oficial” es en su artículo 76 en donde regula ” Avisos oficiales y de interés público”
La autoridad de aplicación dispondrá, previa consulta al Consejo Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, los topes de publicidad oficial que podrán recibir los servicios de carácter privado comercial o sin fines de lucro atendiendo las condiciones socioeconómicas, demográficas y de mercado de las diferentes localizaciones.
Para la inversión publicitaria oficial el Estado deberá contemplar criterios de equidad y razonabilidad en la distribución de la misma, atendiendo los objetivos comunicacionales del mensaje en cuestión.
¿Pueden regularse los objetivos comunicacionales del Estado? ¿Qué parámetros pueden tomarse? ¿Cómo marcar el límite entre publicidad y propaganda? ¿Puede el Estado decir lo que quiere? ¿Regular los contenidos del Estado no sería acortarle la Libertad de expresión?
Pienso que los objetivos no deberían ser otros que informar a la ciudadanía cuestiones de Estado ya que el principio de la publicidad oficial es cumplimentar el derecho a la información que tiene todo ser humano: de abajo hacia arriba y no al revés. Ya que hay experiencias muy poco felices en la historia de la humanidad cuando la mano viene al revés.
Mi propuesta es que toda la publicidad oficial debería basarse en la comunicación del trabajo por parte del Estado en el cumplimiento de los Derechos Humanos: campañas de acción y rendición de cuentas. A modo de esquema de análisis para un posible observatorio podría pensarse:
Comunica:
a) campaña de acción.
b) rendición de cuentas.
Estado: Nacional, provincial, municipal
Derecho: Vivienda, Salud, Justicia, etc.
Dirigido a: hombres, mujeres.
Edades:
De más está decir que esta nota es una pequeña reflexión sobre un tema mayor. Queda por discutir la principal cuestión que es la distribución de la pauta oficial que ya la ley fija criterios de equidad y razonabilidad. Hace poco el semanario ADN sacó un informe sobre la distribución de la publicidad oficial en Córdoba: Distribución de la pauta oficial entre los principales medios de Córdoba.
Ampliando el posible esquema de análisis:
Comunica:
a) campaña de acción.
b) rendición de cuentas.
Estado: Nacional, provincial, municipal
Dependencia:
Derecho: Vivienda, Salud, Justicia, etc.
Dirigido a: hombres, mujeres.
Edades:
Medio: Tv, Radio, Diario, Web.
Agencias:
Presupuesto:
Estimado,
Yo creo que la publicidad oficial cumple un rol eminentemente político y está bien que así sea. El Gobierno de cualquier gestión democratica (cualquiera sea su orientación política) tiene un ida y vuelta con la ciudadanía. Tiene que explicar (como vos señalas) pero también convencerla de que el rumbo que toman las políticas es correcto. Hay una función que es netamente persuasiva y no informativa, y por eso se realiza como publicidad y no un parte de prensa.
Voy a buscar, pero hay un texto de un teorico italiano que trabaja sobre policy making explicando lo importante que es esta función persuasiva (casi “didáctica”) del Gobierno con la sociedad civil.
Todo esto no había forma de decirlo en twitter.
Muy bueno! Saludos!