(Apología del suicidio)
“Yo quiero predicar el pensamiento que dará a muchos el derecho a suprimirse: el gran pensamiento de la selección.”
“El mayor número de los hombres carece de derecho a la existencia, y constituye una desgracia para los hombres superiores.”
“¡Consuelo para los que sucumben! Considerar su pasión como una mala jugada de lotería. Tener presente que la mayor parte de los jugadores tienen que perder. Que el sucumbir es tan útil como el devenir. Nada de arrepentimientos: el suicidio es más breve.”
“El pensamiento del suicidio es un consuelo poderoso. Ayuda a pasar bien más de una mala noche.”
“Cuando un hombre se suprime hace la cosa más digna del mundo: con ella casi merece vivir…”
“En tiempos de su formación, el cristianismo se sirvió del enorme deseo del suicidio para hacer de él una palanca de su poderío: no conservó más que dos formas de suicidio, las revistió de las más altas dignidades y de las más altas esperanzas y prohibió todas las demás con amenazas terribles. Pero el martirio y la muerte lenta del ascetismo fueron lícitos.”
“Se debe vivir de modo que se tenga, en el momento oportuno, la voluntad de morir.”
“El cristianismo, como gran movimiento popular del imperio romano, es la entronización de los peores, de los incultos, de los oprimidos, de los enfermos, de los extraviados, de los pobres, de los esclavos, de las viejas, de los cobardes; en suma, de todos aquellos que tienen motivos para suicidarse, pero carecen de valor para hacerlo.”
Friedrich Wilhelm Nietzsche
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