
Ayer hubo una corrida de toros importante en El Monumental, la plaza más importante de Barcelona. El torero estrella de la tarde fue el famosísimo José Tomás, uno de los mejores toreros actualmente. Y, también como todos los fines de semana, los manifestantes protectores de animales se expresaron frente a la entrada de la plaza. Me divirtió la militancia extrema (y no menos cruel que la de cualquier torero, ya que una cosa es torturar toros y otra cosa es exhortar a una persona a la tortura y al suicidio) de este buen hombre que andá a saber de qué país vino.
Hay una gran polémica sobre la tauromaquia. Yo, personalmente, jamás fui a ver una corrida porque no me gusta ver esas cosas. El caso es que en España los que no están de acuerdo con el sacrificio de estos animales no se manifiestan tanto ya que todos saben que es una tradición -buena o mala- muy arraigada a la milenaria historia española y que -buena o mala- es parte de su identidad nacional.
Para adentrarse en el universo de las corridas de toros, lo más recomendable es leer los cuento que escribió Hemingway.
http://www.youtube.com/watch?v=YyKpXFF0h8k