Desde una parte de la política se expone que las “ideologías ya no existen” que no sirven, que no llevan a nada, que es mejor borrarlas para construir un proyecto común, más amplio que incluya a todos. Se argumenta que son discusiones viejas, que “derecha” e “izquierda” son conceptos obsoletos, que la “gente común” necesita otras cosas, gestión por ejemplo, u hospitales y demagogias por el estilo.
Primero habría que discutir el concepto de que “las ideologías no existen”. Como nos enseñaron los semiólogos, “ideología” existe en todo discurso, hasta en el que propone “la inexistencia de la ideología”. Segundo, “las ideologías” (en el concepto clásico y común, entendida como principios o paradigmas distintos a otros) son necesarias sobre todo en la política, enmarcan o encuadran a un determinado grupo de políticos estableciendo un espacio de juego claro en el que uno puede posicionarse de acuerdo a sus preferencias y juzgarlos “a posteriori” con parámetros claros.
Es necesario también que todos los ciudadanos tengan en claro sus preferencias ya que el “histeriquismo político” lleva a la incapacidad como Nación de construir lineamientos a mediano y largo plazo. A su vez, la liquidez política mata a puñalazos el sistema partidario. La militancia, necesaria para la renovación y surgimiento de nuevos líderes, se queda en el photoshop de tal o cual candidato.
Por último, las ideologías son necesarias en una república porque solamente discutiendo desde lugares definidos puede llegarse a un proyecto común.
0 Responses to “Elogio a las ideologías”