Seguir o no seguir la Agenda

Un supuesto  de la comunicación “en tiempo de crisis”  que aprendí hace algún tiempo fue que a la prensa “nunca hay que dejarla a la espera”; es decir, cuando los medios solicitan información nunca desconocerla o negársela. En pocas palabras si consultan por una información/opinión que no se tiene, hacérselo conocer y “dejarlos tranquilos” que en breve nos comunicaremos con ellos para darle la posición de nuestra empresa/institución etc.  Si esa devolución del llamado no se produce habremos “perdido” en términos de agenda.

Gran parte de esa batalla es por la instalación de temas en la agenda que repercutirán en la mente de los consumidores/clientes/lo que sea: por ejemplo, si una empresa “X” ve afectada su imagen por un problema “Y” los medios comienzan a movilizar sus sistemas de producción y califican el tema como “La Empresa X tiene el problema Y”. Ahora bien, es trabajo de la gente de comunicación presentar la información como “La empresa X resolvió el problema Y” o “La empresa X tomó medidas ante el problema Y”. Si los medios se encuentran con el silencio de la empresa, ésta habrá perdido su oportunidad por culpa del miedo o el mal manejo de la información.

Atrás del aprovechamiento de esa oportunidad para decirle al mundo la postura de la empresa, claro está, debe haber una marcada intención por solucionar dicho problema; es sabido que las “acciones de maquillaje” son quizás peores que el silencio, simplemente son ruido, que poco tiempo después caen estrepitosamente ante la cruda realidad. En el ejemplo, si la empresa “X” dice que va a hacer esto, lo otro, y esto otro para resolver el problema “Y”, y luego no lo cumple, los medios y el público no se lo perdonarán.

Bajo esta mirada, me es inentendible qué está haciendo el gobierno (e hizo) en materia de comunicación. Porque este silencio asumo que debe haber sido planeado; porque menos me entra en la cabeza que no hayan previsto un plan ante la peor opción que luego se hizo realidad.

¿Por qué el gobierno no salió a hablar al minuto de haber terminado Cobos de rechazar el proyecto? ¿Por qué dejar que los medios instalen la figura de Cobos como el salvador Nacional?  ¿Por qué cuando la presidenta habló ayer se hizo la zonza  un par de veces (primero dijo “hoy es un día especial…” y salió con lo de aerolineas y luego “un día muy triste..:” y salió con el fallecimiento de su amigo) y luego empezó a fustigar (nunca de manera directa)  a los que estuvieron en contra?

Este problema estuvo mal parido desde la concepción y lo están terminando mucho peor. Una lectura puede ser que les importa poco y nada lo que haya sucedido; pero la indeferencia se muestra de otra manera, no con el silencio. Otra puede ser que efectivamente no previeron el cachetazo del congreso. Y otra, por la que me inclino, es que el gobierno se niega a aceptar la derrota y aún más se niega a resolver el conflicto.

Mención aparte merecería la trascendencia  que desde el Gobierno le dieron a la medida. Tanto esfuerzo discursivo puesto en una resolución ministerial (que dicho sea de paso, el Ministro que la concibió fue echado), tampoco se entiende. Me imagino que la misma magnitud debe tener la percepción de la derrota en las filas del kirchnerismo.

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