Para una visión más romántica de nuestras vidas propongo que a taxistas, remiseros y/o colectiveros los llamemos indistintamente “cocheros”; y que a taxis, remises, y colectivos los denominemos con un simple “coche-público”.
Además, sin dudas ganaríamos tiempo y energía; y mucha gente se ahorraría el “brete” en el que muchas veces se encuentra a la hora de decir “rémis”, “remís” o “remisse”.
Simplifiquemos muchachos.
Amigo: prefiero otro término más corto: generalicemos la palabra “móvil” para taxis o remises, y llamemos “bondi” al colectivo. Te cuento de dónde sale la palabra “bondi” (siempre me interesó el origen de ciertas palabras y expresiones):
“Parece un término bien criollo, y sin embargo es importado de Brasil. En ese país, las primeras empresas de tranvías eran –como en casi toda Latinoamérica– inglesas. Tanto que hasta los boletos para viajar estaban impresos en inglés, con la palabra “Bond” (bono o boleto) bien grande en la parte superior. Y debido a que en el idioma portugués, a la mayoría de las palabras terminadas en consonantes se les agrega una vocal, para los brasileños era “Bondi”. Lo que nadie sabe es cómo fue que terminaron designando a nuestro transporte urbano.”