Monthly Archive for Agosto, 2007

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Percepciones Varias

La realidad humana está compuesta de percepciones. A cada percepción responde una elección. Es así, o la píldora azul o la roja. Pobre los daltónicos.

Las realidades objetivas no existen; blanco o negro tampoco; existe un color, o mejor, un tono determinado que es compartido desde una posición. Definitivamente los daltónicos no entenderán de qué estoy hablando.

De compartir tonos se trata la vida, o al menos la mía. Vean este pequeño reflejo acá, en intenet, en la tan vapuleada pero muy famosa web 2.0. Un blog es un cúmulo de percepciones que tratan de unirse en el díalago; YouTube es un gran espacio en donde cualquiera puede mostrar los colores que pintan su realidad; Second Life es un intento extremo en el que cada uno puede reinventarse y redibujarse; Twiter  un reflejo ONline de cada elección; y Google la plataforma divina que todo lo une.

Compartir o no Compartir. Esa es la cuestión.

Alegrías Mínimas

Por suerte existe ese momento de espera en el que un Gran Hermano terminó y el otro no acaba de empezar, en el que pueden disfrutarse películas medianamente interesantes como Spiderman, o al menos, simplemente sentir la satisfacción de poder elegir otra opción a la mugre generalizada.

Ayer me sentí más hombre.

Babel en Chiquito

Es Babel en chiquito. Minimalista. Apta para que un imbécil se amplifique, un poeta muestre su tirabuzón verbal, un ansioso su Don Juan o un goloso su personal receta del conejo.

Esteban Peicovich hablando de la web 2.0

A mi blog lo ven…

Comparto con Ustedes algunas estadísticas de mi blog, que es de todos.

03/07/07-02/08/07

- 312 Usuarios Únicos Absolutos

- 7.48 minutos promedios de permanencia en el sitio (hay mucha gente al vicio)

¿De dónde vienen?

Argentina / España / Colombia / USA, etc son los países desde donde se han acercado más usuarios. Lo curioso es que desde Finlandia ha venido una, de Japón otra y de Alemania otra.

¿Por qué vienen?

Bueno, esto puede responderse de varias maneras. No se trata de una pregunta existencia, sino sólo estadísticas para aquellos que les gustan los números:

Búsquedas en Buscadores Principales (Google, Yahoo, etc)

- La Nota sobre el Marketing de Proximidad puso el blog en los primeros resultados cuando alguien buscaba “marketing de proximidad”. En su momento estaba nº 1. Ahora, cuando todos han empezado a hablar, me desplazaron mucho.

- También la de Ramón Mestre también mandó primero a este blog con la búsqueda “Ramón Mestre Hijo”

- El dato curioso viene de la mano de las búsquedas “julio santela libro” provocada por los recurrentes comentarios de Santela.

En fin, un par de datos, un poco curiosos un poco aburridos. Como mi viernes.

Vómito Palabrístico

Hace unos años, cuando todavía no era del todo yo, escribí esto que les voy a mostrar. No es para refritarlo pero Santela me lo recordó e, imperiosamente, me ordenó que lo posteara.

Desde que leí un cuento de Cortázar, que no recuerdo el nombre, en el que dice algo así como “acarició la palabra comunicación y la devolvió al texto” siempre me gustó pensar que las palabras tuvieran voluntad propia. Esto salió como vino y no supuso ningún tipo de edición, o postrera reflexión. Como dijo en su momento mi gran amigo Mano “esto es algo fatuo, estéril, vacuo, y sin ningún tipo de relación con lo que uno pensó a la hora de sentarse a escribir”. Quedan debidamente advertidos. Pues, aquí el texto:

Simplemente una revelación:

Hoy escribí la palabra “Telefono!”. La miré y sentí que me miraba, era una cara! Tiene forma de cara intimidadora, esas dos “o”!, por Dios!, por poco me muero del susto y casi le digo todo lo que sé. Pero no, me sopobrepuse y pensé racionalente: No le tengo que decir nada, mirá si despues le cuenta a “Mensaje” y todo el mundo se entera.

Con las palabras hay que tener mucho cuidado. No vaya que, creyéndose Herederas de nuestra Racionalidad, tomen las palabras mas agresivas como armas y comiencen su Revolución. La Revolución de las Palabras. Sería un caos. Un caos caótico. “Protón” sería su jefe máximo; “Cuaderno”, “Sótano” y “Sifón” formarían parte del Estado Mayor. Sería apocalíptico. Lo racional de una palabra, que se define por su convencionalidad, por su órden lógico y por su sentido, sería cosa del pasado . “Protón” promulgaría antileyes, alteraría conceptos, y tomaría rehenes a palabras como “Alfil”, “Sinfonía”, “Ventana” y “Cielo” seguramente contrarias a su régimen.

Como dije, con las palabras hay que tener mucho cuidado. No vaya que a uno lo asalten y le hagan a uno escribir necedades.

La dependencia al Cuerpo

Por Mano – (como ya se dijo, una sucursal del corazón de este autor en otro cuerpo)

Una de las cuestiones que diferencian a los hombres entre sí es el grado de dependencia que tienen hacia su cuerpo. Todo ser humano es tal por poseer un espíritu encerrado en un cuerpo que, dado su diseño, lo diferencia del resto. Pero hay personas que, por una u otra razón, dependen más de la carne que las otras. Aquellos espíritus más independientes son, según mi opinión, los que alcanzan horizontes más diáfanos, más lejanos.

Una de las dependencias fuertes más comunes es la pereza: el cuerpo exige sosiego, detención, pasividad. El espíritu, anclado en la carne, no puede otra cosa que limitarse a lo que su anfitrión -el cuerpo- le permita realizar. Otra de las dependencias es la del dolor físico: hay personas más susceptibles al dolor que otras. El dolor aniquila el intelecto y siembra autocompasión. Cuando el cuerpo se queja, porque duele, el espíritu encuentra otras limitaciones que le impiden volar o divagar a su gusto. Otra dependencia es la superdependencia del cuerpo, por ejemplo, aquella que se da en algunos deportistas que viven para él, que todo lo que circula por su intelecto gira en torno a la carne, su propia carne. Otra de las grandes dependencias corporales es la vanidad: el orgullo por el propio diseño. Se ocupa una gran cantidad de tiempo en su mantenimiento y restauración, en la satisfacción de poseer una estampa soberbia, y las consiguientes reflexiones que, lejos de cultivar el intelecto, lo deterioran, como por ejemplo las hipotéticas deducciones de lo que pensarán sobre uno las personas que lo rodean, las mujeres u hombres con los que se relaciona.

La lista podría seguir pero pienso que la cuestión está clara y que es suficiente lo dicho al respecto. Ahora bien, ¿qué consecuencias podríamos sacar de esta reflexión? Póngase, usted lector, a observar personas que conozca, algunas exitosas; otras, no; aquellas emprendedoras, aquellas deportistas, aquellas de una inteligencia prodigiosa, aquellas de un cultivo intelectual nulo, observe y ponga a prueba esta reflexión. Luego, el propio examen será inminente.