Sin dudas el peso de los años comienza cuando uno tiene conciencia de ellos. En lo personal dos situaciones me hicieron ver cómo se levantaban ante mi estos 25 que llevo adelante. La primera recordar la representación que tenía de esta edad a los 15. Veía a mis hermanas mayores y/o sus amigos como seres inalcanzables de una madurez absoluta; gente que estaba en otra realidad demasiado distinta a la mía. Quizás la percepción era cierta, mi realidad es distinta a la que tiene hoy un chico de 15, pero la sensación es rara.
Creía en ese entonces, que alguien “grande” tenía resuelto la gran mayoría de su existencia. Ahora me veo, y siento que este cuarto de siglo es tan solo un pedacito muy chiquito de este “ser siendo”.
La segunda situación me la hizo ver Sofía, mi novia, cuando me contó que les decía a sus alumnas de sexto año si conocían la Guerra del Golfo (1990-1991) y estas chicas, asombradísimas, le contestaron “profe, no habíamos nacido”.
Es extraño ver cómo el tiempo pasa demasiado rápido. ¿O no?
El premio ya me lo gané al entrar en tu blog antes de hacer el comentario y leerte y sentirte y saberte siendo. No importa la edad que tengas, siempre va a ser la perfecta para mí. No importa, además, porque siempre vas a ser feo.
Te quiero hermano.
Lo de “saberte siendo” es muy real. Lo de feo es mentira.
Yo también te quiero ManoBarça.
Mano tiene razon en lo de feo.
Es increible ver que gente que ya se empieza a convertir en amigos, amigas (en novia en mi caso!) nacio en un año del cual uno tiene recuerdos muy frescos y vivencias muy marcadas. Es decir..a medida que pasa el tiempo, las edades se acercan, la distancia cada vez es menor.
Y esas edades a las que uno admiraba y anhelaba alcanzar para lograr todas las cosas que uno queria hacer y ser, al llegar a esa edad, uno se da cuenta que todavia falta un cacho para llegar.
se vemo
Totalmente de acuerdo.
Y no sólo uno advierte que sus percepciones del tiempo y de la edad van cambiando viendo que uno se convirtió en lo que antes creía tan maduro o madurado, sino viendo, hoy, quien era antes, en lo que se convirtió (temporalmente desde este punto de la vida). Hace un poco más de un año mirando una foto que me sacaron en el jardín de infantes, escribí este poemita. Va como regalo y aporte sencillo para dar un toque más romantico a estos comments:
Un niño abandonado
me mira desde el espejo,
reclama lo que nunca lleguó a ser.
Es solitario, pleno de candor,
carece de las huellas que el mundo
rubrica sentenciosamente
en las párvulas pupilas.
No tiene remiendos en el alma
ni costuras en el corazón.
Y aquí, frente a él, estoy yo
contagiado de miseria,
con una máscara en la mirada
pidiéndole perdón.
Son todos tan profundos los comentarios…que inhiben mi expresiòn…Mis 35 años me dicen que la plenitud de la vida es ahora cuando veo crecer mi familia…pero tambièn me lo decia a los 25 cuando con un trabajo buenisimo planee casarme…y tambièn a los 15 cuando por primera vez besè en los labios a mi novio…Creo que la edad no importa, lo que importa es lo que uno siente en el corazòn y en la mente en cada acto, en los proyectos, en las expectativas, en los logros.
Para mì sos hermoso!!!!
Es verdad, lo que importa es el cuore; pero la sensación es rara. La de verse, la de pensarse. Creo que esa es la diferencia a cuando uno es chico, uno vive la vida sin miramientos.
Por lo de hermoso, se nota que sos mi hermana.
Hoy veo en la carpeta de un alumno de 2do año el logo de la Vela Puerca.
Le digo
- “A vos te gusta la Vela?”
- Si, pro, Ud. los conoce?
- “Cuando vos usabas pañales, yo ya escuchaba la Vela”